El protagonista del artículo de hoy es Danny O’Brien, quien convirtió una idea brillante en realidad: transformó un viejo autobús escolar en una acogedora y sorprendente casa sobre ruedas.

Durante el proceso, Danny se aseguró de incluir un espacio separado para sus libros y material de oficina.
Para él, los libros no son solo fuentes de conocimiento, sino verdaderos tesoros, una parte esencial de su vida. En el salón, incluso ha creado una pequeña biblioteca con una colección de minilibros.

Cuesta creerlo, pero bajo un sofá de dos metros de largo —que puede convertirse en una cama doble— ha ideado un compartimento para guardar todos sus materiales de arte.
La cocina no se queda atrás en ingenio. Ha aprovechado cada rincón para almacenar alimentos, especias, aceites y utensilios.

Todo está cuidadosamente organizado y, según cuenta Danny, en esa cocina ha preparado las mejores comidas de su vida. Cuenta con todo lo necesario: una placa, horno, fregadero profundo, nevera y una zona multifuncional muy práctica.
Además, ha instalado un pequeño “mini-garaje” donde guarda su reserva de agua, un generador, equipo de acampada y otros objetos que no necesita tener a la vista todo el tiempo.

Desde hace seis meses, Danny vive en su autobús-casa, rodeado de naturaleza y completamente autosuficiente.

