Brooke Shields recuerda sus controvertidas experiencias en La laguna azul
Con solo 14 años, Brooke Shields interpretó a Emmeline Lestrange en el clásico de 1980 La laguna azul, junto a Christopher Atkins, de 18 años, quien hacía de su primo Richard. Ahora, a sus 59 años, Shields rememora esos recuerdos en su podcast Now What? With Brooke Shields, compartiendo anécdotas a veces inquietantes de esa época.

La película cuenta la historia de dos primos varados en una remota isla paradisíaca del Pacífico Sur. Abandonados a su suerte, aprenden a sobrevivir, se enamoran y forman una familia. Aunque el guion ya era atrevido para su época, la corta edad de los actores, combinada con algunas escenas sugerentes, desató polémica.
En su podcast, Shields describe las dificultades que encontró al interpretar el papel, calificando algunas de sus experiencias como “totalmente inaceptables” hoy en día. En particular, habla sobre la presión del equipo de producción para que desarrollara una verdadera química romántica con Atkins. “Querían que nos enamoráramos de verdad”, comenta.

“A esa edad, yo nunca había besado a nadie y no sabía cómo manejar esas emociones”. Algunas de las escenas más sugerentes incluso requirieron el uso de un suplente. Por su parte, Christopher Atkins reveló algunas de las incómodas expectativas impuestas por el director Randal Kleiser, quien insistía en que los actores se broncearan ciertas partes del cuerpo para evitar marcas de bikini.
“Recuerdo llevar muy poca ropa para algunas escenas, como la del tobogán. Era vergonzoso, pero no tenía elección”, recuerda.

Shields ya había abordado este capítulo de su vida en el documental Pretty Baby: Brooke Shields, estrenado en 2023, donde criticaba la forma en que la industria explotó su mayoría de edad. “Fue paradójico”, confiesa. “Proyectaban esta imagen de mí como mujer, cuando no tenía ninguna relación con mi propia mayoría de edad”.
Los recuerdos de esa época siguen siendo complejos para la actriz, quien ahora usa su voz para concienciar sobre estos temas y denunciar ciertas prácticas que siguen siendo demasiado habituales en Hollywood.

