Yuca: alimento esencial con un riesgo mortal
Cada año, más de 200 personas mueren por consumir yuca, el alimento que algunos han llegado a llamar “el más mortal del mundo”.

Aun así, casi 500 millones de personas en todo el planeta dependen de ella como base de su alimentación. Originaria de Sudamérica, la yuca —también conocida como mandioca o cassava— se cultiva ampliamente en zonas tropicales.
Es rica en calorías, saciante y vital para muchas comunidades, pero también puede ser peligrosa si no se prepara correctamente.
Las hojas, la cáscara y en ocasiones la raíz contienen compuestos llamados glucósidos cianogénicos, que en el organismo pueden convertirse en ácido cianhídrico, un potente veneno.

Por eso, la yuca nunca debe consumirse cruda. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte sobre el riesgo elevado de intoxicación por cianuro, especialmente cuando el procesamiento del alimento es deficiente.
El peligro se agrava en situaciones de crisis —como guerras o hambrunas— en las que las personas, por necesidad, recurren a preparar la yuca de forma rápida e incompleta.
En estos casos, se han documentado intoxicaciones graves y enfermedades como el konzo: una dolencia neurológica irreversible que afecta sobre todo a personas desnutridas.

A pesar de los riesgos, la yuca sigue siendo un alimento imprescindible.
La buena noticia es que existen formas seguras de prepararla. Una de las más efectivas consiste en remojar los tubérculos durante al menos 24 horas para reducir sus toxinas.
Un caso trágico ocurrió en Venezuela, donde varias personas murieron tras consumir yuca mal procesada, empujadas por la necesidad ante la falta de otros alimentos.

