Hoy decidí dejar de lado, por un momento, las fotos del Parque Nacional de los Lagos Waterton y compartir algo mucho más cercano: tres imágenes tomadas ayer, 23 de julio de 2015. A apenas 40 minutos en coche de la ciudad, cinco de nosotros pasamos el día explorando el Jardín Botánico Daryl Teskey, situado al suroeste de Millarville y Calgary.
Nunca había visitado este lugar, y me alegra haberlo hecho; de lo contrario, me habría perdido auténticas maravillas naturales. Entre ellas, varios hongos fascinantes, incluido el hongo yesquero de bandas rojas, Fomitopsis pinicola (¿quizás?), cubierto de diminutas gotas brillantes fruto de la gutación.

Gracias, Karel, por acompañarme: tu compañía hizo el día aún más especial. Algunos hongos tienen la sorprendente costumbre de liberar gotas de humedad, un proceso conocido como gutación. En ciertas especies, como Fomitopsis pinicola, estas gotas parecen lágrimas reales, como si el hongo estuviera “llorando”.
A veces, el líquido adquiere colores muy llamativos: rojo, ámbar, blanco lechoso… Puede parecer sangre, resina o incluso leche. En botánica, la gutación describe la manera en que las plantas expulsan el exceso de agua por los bordes de sus hojas. Pero en los hongos, este fenómeno es tan característico que suele servir como una pista fiable para su identificación.
Tuvimos suerte con el tiempo: la lluvia no llegó hasta que ya estábamos de vuelta en el coche rumbo a Calgary. Las nubes oscuras que se acumulaban en el horizonte me hicieron recordar el tornado del día anterior, el 22 de julio, que también había pasado cerca de nuestro barrio.
Durante el recorrido atravesamos prados y bosques: paisajes hermosos pero traicioneros, plagados de troncos ocultos bajo la hierba alta.
Entre las flores, revoloteaban innumerables mariposas: cientos, quizá miles, de pequeñas mariposas saltadoras de un naranja vivo. Nunca había visto tantas juntas.
Como siempre, nuestra misión era identificar cada forma de vida que encontráramos: hongos, árboles, hierbas, aves, insectos y flores silvestres.
El líder del grupo elabora después una lista detallada y la envía al propietario del jardín, junto con nuestras fotografías. Es un intercambio perfecto: nosotros disfrutamos de un día inolvidable en la naturaleza y el propietario descubre la riqueza que habita en su terreno.
Este verano he participado en varias expediciones botánicas, entre ellas dos viajes de tres días a los lagos Waterton, y ahora tengo una enorme colección de fotos esperando a ser editadas y compartidas.
Cada imagen es un recuerdo de un día en el que la naturaleza volvió a sorprenderme con algo nuevo.

