Investigadores de la Universidad de Edimburgo han empleado radares avanzados instalados en aeronaves, junto con instrumentos terrestres especializados,
para estudiar la Antártida en condiciones extremas.

Los resultados han sido sorprendentes:
decenas, e incluso cientos, de volcanes ocultos podrían encontrarse bajo la antigua capa de hielo, y se cree que algunos de ellos continúan activos en la actualidad.

Este hallazgo cambia de forma radical la comprensión geológica del continente y plantea nuevas preguntas sobre su impacto en el clima, ya que la actividad volcánica bajo el hielo podría acelerar de manera significativa el deshielo de los glaciares.

