¿Has oído hablar de las extrañas bolas gelatinosas que aparecieron en un lago de Oklahoma?
Algunos las llaman “cápsulas de huevos alienígenas” por su aspecto peculiar. Pero no te preocupes: no se trata de una invasión extraterrestre.
Estos curiosos organismos son en realidad briozoos, criaturas nativas de la zona que han existido durante millones de años. Su presencia en el lago es, de hecho, un buen indicador: agua limpia y un ecosistema saludable.

Los briozoos son fascinantes. Se reproducen por clonación y forman enormes colonias que actúan como limpiadores naturales, filtrando diminutas partículas del agua para alimentarse y ayudando a mantener el lago limpio.
El Departamento de Caza y Conservación de Oklahoma (ODWC) incluso compartió fotos en su página de Facebook para dar a conocer estos organismos únicos.
Puede que las imágenes de las pequeñas bolas gelatinosas colgando de ramas sumergidas resulten un poco inquietantes. Algunos han bromeado diciendo que parecen “ladrones de cuerpos esperando a eclosionar”. Pero te aseguro que los briozoos son inofensivos y no representan ningún peligro para humanos ni animales.
Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, verás más de estas criaturas.

Prosperan en aguas por encima de los 15 °C y las colonias más grandes están cubiertas de quitina, que se endurece al secarse y protege al organismo hasta que vuelve a hidratarse.
En resumen, los briozoos forman parte natural del ecosistema.
Contribuyen a la salud del lago y son un signo de agua limpia. Así que, si te cruzas con estas “cápsulas de huevos alienígenas” durante tus aventuras en el lago, tómate un momento para admirar la naturaleza sin miedo.

