La locura se desató en Internet después de que un usuario llamado Daisuke Shibamoto compartiera una misteriosa fotografía tomada en un campo agrícola japonés.
En la imagen se veían decenas de extrañas formaciones sobre el suelo, similares a espeluznantes huevos de xenomorfo, como salidos de una escena de Alien.

Parecían estar a punto de abrirse y liberar criaturas viscosas con colmillos afilados.
Mientras los usuarios de redes sociales entraban en pánico o especulaban sobre el inicio de una invasión extraterrestre, el granjero local permanecía imperturbable. “Bah, tonterías”, decía con tranquilidad, mientras seguía reparando su tractor o tomaba té con los vecinos.

Para los fanáticos de películas como Prometheus o Alien, las imágenes eran casi demasiado perfectas. ¿No es así como suelen empezar los apocalipsis alienígenas?
Las extrañas formas, cubiertas por una fina capa de hielo, parecían cápsulas alienígenas abandonadas. Desde ciertos ángulos, incluso daban la impresión de estar vivas.
Pero el misterio tuvo una explicación mucho más terrenal: eran simplemente coles podridas. Al parecer, el agricultor no había recolectado toda la cosecha del año anterior, y algunas cabezas de col habían quedado olvidadas durante el invierno.
Como el clima había sido inusualmente templado, las coles no se congelaron del todo. Sólo se ablandaron y deformaron.

Luego, al llegar una ola de frío repentina, el agua en sus capas externas se congeló, dando lugar a esa apariencia siniestra y alienígena.
Ahora, esas coles en descomposición están en pleno proceso de convertirse en abono natural. Aun así, antes de que desaparezcan por completo, el campo se ha convertido en una inesperada atracción turística. Curiosos y fotógrafos llegan por montones para tomarse selfies junto a los famosos “huevos de xenomorfo”.

