La radiante sonrisa de Hollywood, la figura atlética y los rizos color miel: su imagen en las revistas provocaba suspiros en los lectores masculinos. Sin embargo, la tranquila vida en Santa Bárbara, su ciudad natal, no era suficiente para la modelo y actriz estadounidense Kathy Ireland.

Desde pequeña, soñaba con la fama mundial, un sueño que se hizo realidad cuando, a los 17 años, fue descubierta por la Elite Modelling Agency y comenzó su carrera como modelo.
En pocos años, su rostro apareció en las portadas de Sports Illustrated, la revista deportiva más famosa de Estados Unidos.

A principios de la década de 1990, su carrera incluía no solo trabajos como modelo y pasarelas, sino también más de 50 papeles en películas y series de televisión. Encontró la felicidad en su vida personal al casarse con el artista Greg Olsen.
Desde joven, Kathy mostró su astucia para los negocios: trabajó como cartero, vendió joyas diseñadas por ella misma e incluso se aventuró en la elaboración de cerveza.

Sin embargo, sabía que la carrera de modelo no sería eterna, y mientras tanto, lanzó su propio negocio. Con Kathy Ireland Worldwide, una exitosa marca de textiles para el hogar, y su línea de moda, se consolidó como una exitosa empresaria.
Hoy, a los 61 años, el paso del tiempo ha dejado su huella. La belleza juvenil y la imagen relajada han dado paso a una actitud más madura y segura de sí misma.

Pero Kathy Ireland es mucho más que una famosa modelo de los años noventa.
Es una de las modelos más ricas del mundo, una cariñosa esposa y madre de tres hijos, y, sobre todo, una impresionante empresaria que ha convertido su nombre en una marca exitosa a nivel mundial.a

