Todos se rieron de él cuando empezó a salir con una chica de aspecto «poco convencional». Su padre biológico incluso dejó de hablarle.
Años después, todos se arrepintieron. Esto es lo que le ocurrió a la pareja:

Amélie Jennings siempre fue diferente a sus compañeros de clase. Era un poco más alta que los demás niños, pero eso nunca le impidió ser alegre y enérgica. Sin embargo, su pasión por la comida y su constante preocupación por lo que pensaban los demás empezaron a afectar a su autoestima.
Preocupados por su peso, sus padres la llevaron a varios médicos, pero todas las pruebas demostraron que estaba perfectamente sana.
Durante sus años escolares, Amélie tuvo que enfrentarse a burlas y críticas, y con el tiempo su autoestima empezó a decaer. Al acabar la escuela, se alejó de la gente y casi se aisló del mundo. Lo único que la reconfortaba eran los videojuegos. En el mundo virtual podía ser quien quisiera y nadie la juzgaba por su aspecto.

Fue allí, en un juego online, donde conoció a Sean, un joven inglés normal, delgado y activo. Pasaron mucho tiempo hablando, compartiendo historias y sueños. Sean nunca había conocido a Amélie en persona, pero percibió su sinceridad, su amabilidad y su gran sentido del humor.
Su correspondencia duró un año antes de que decidieran conocerse en persona.
Amélie estaba muy nerviosa antes de su primer encuentro. Sabía que su aspecto podría decepcionar a Sean, pero cuando lo vio en la estación, sus dudas desaparecieron. Sean la estrechó entre sus brazos como si la conociera de toda la vida. El vínculo entre ellos no hacía más que estrecharse.

Unos meses después de su primer encuentro, Sean le propone matrimonio a Amélie. Ella no puede creer lo que ven sus ojos y dice «sí». Pero no todo el mundo está tan contento.
El padre de Sean se opone firmemente a que su hijo se case con una «gorda». Expresa abiertamente su disgusto e incluso intenta disuadir a Sean. Como eso no funciona, le corta el rollo.

A pesar de la presión exterior y del juicio de los demás, Amélie y Sean se casaron. Su matrimonio fue sencillo, pero juntos construyeron una familia fuerte que no se dejó influir por las opiniones de la sociedad.

