Matthew Robson, de 28 años y residente en Taunton, Inglaterra, recibió una botella de Macallan single malt de 18 años de su padre, Pete, por su primer cumpleaños en 1992.

Pete continuó la tradición, regalándole a su hijo una botella de whisky cada año, con la condición de que nunca las abriera. «Me regalaban una botella cada año. Aunque me parecía un poco extraño, seguí las instrucciones al pie de la letra», comenta Matthew.
Con el tiempo, la colección de Matthew alcanzó las 28 botellas, un regalo que le costó a Pete alrededor de cinco mil libras.

Hoy en día, esta colección está valorada en 40.000 libras (casi cuatro millones de rublos), y un corredor especializado en whiskies raros la describe como excepcional.
«El precio del whisky Macallan ha aumentado considerablemente en los últimos 10 años, y hacía mucho que no veíamos una colección como esta», señala el corredor.

Matthew decidió vender su colección sin haber probado nunca el whisky, con el fin de comprarse su primera casa.

